¿Es la Federación de los Cafeteros?

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¿Es la Federación de los Cafeteros?2017-11-02T15:00:16+00:00

¿Es la Federación Nacional de los Cafeteros?

Han sido diversos los análisis y reflexiones sobre el papel de los directivos de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia y de otras empresas de la cadena del café en este país, en especial en relación a la participación (en este caso, su ausencia) de los pequeños caficultores en las instancias directivas de todas las empresas a las cuales sustentan, especialmente en la administración del Fondo Nacional del Café; este espacio lo dejamos como tribuna abierta los editoriales y contenidos diversos sobre la actuación de directivos de las instituciones relacionadas con el café a lo largo de la existencia de actividad cafetera en la patria, la cual se sustenta en los hombros de caficultores y trabajadores de gerencia media hacia abajo de las empresas, pero donde los mayores beneficios los reciben sus directivos e inversionistas, mientras que aquellos viven en condiciones de miseria o “los más de buenas en la pobreza”.

Por su representatividad en la cadena del café, nos vemos abogados de hablar en este párrafo de la Federación Nacional de Cafeteros; entendemos como es apenas lógico que los directivos de la misma se puedan equivocar en su calidad de seres humanos, a pesar de las millonarias asesorías que reciben y salarios astronómicos que devengan;  algunos directivos son muy bien conocidos por el Sindicato y no hay comprensión fundada de por qué están en una Gerencia al lado del Gerente General, pues en sus cargos de menor rango eran empleados mediocres; pero es el Gerente General quien decide quien lo acompaña a su mano derecha e izquierda y no nosotros...todo eso lo aceptamos, pero lo que no se puede aceptar es la soberbia de algunos de ellos, el desconocimiento del sentido común al tomar medidas que afectan a los caficultores, el acoso a los trabajadores y el olvidar quienes son los verdaderos dueños de la entidad: los caficultores.

Asombra como en el Código de ética de la Federación se legitima por un lado la prohibición al disentir y a la crítica a la empresa y por el otro lado a que el caficultor no pueda acceder a la información que el desee: la prohibición a que los caficultores puedan expresar sus opiniones y cuestionamientos es totalmente violatoria del derecho de expresión, “legitimado” en el artículo 8 de dicho código: la marginación de todo aquel que exprese opiniones contrarias a las que la alta Gerencia considere como apropiadas. Es además grotesco leer que los caficultores sólo pueden acceder a aquella información que no tenga restricción de “confidencialidad, reserva legal, estatutaria o contractual”, es decir que todo el universo de información de dicha entidad se puede incluir en cualquiera de estas clasificaciones, desconociendo que el agremiado es el dueño de la empresa y por tanto no puede existir restricción alguna más allá de que éste conserve el adecuado trato de la información en relación al derecho ajeno.